
Como nos hacen cambiar las cosas que nos ocurren en la vida.
Hace un par de días atrás tuve un accidente vehicular, no fue tan grave. Pero solo el hecho de saber que me podía ocurrir algo peor, me cambio la visión que tenia por las cosas. Cosas que talvez no tienen mayor importancia para los demás o no las tenían para mí.
Es algo inquietantemente conmovedor ver como existen detalles tan hermosos en la vida. Uno de ellos el amor….
Recuerdo entonces lo que escribió Paula García, “No hay palabras y no hay encuentro, sólo mi Corazón en llamas, intentando no caer.”
Talvez no exista un encuentro, palabras o un contacto físico, pero el CORAZON no debe caer jamás. No por el hecho de soportar valientemente una pena. Sino, que no caerá, pues arde de amor.
Desde ahí, hago mi propio análisis sobre el amor.
Según Walter Trobish: “el amor es un sentimiento que hay que comprender. Es tensión y realización. Es anhelos profundos y hostilidad. Es alegría y es dolor. No existe un elemento sin el otro.”
Si solo pensamos que el amor es una simple utopía de felicidad y buenos momentos, no estamos amando de verdad, o talvez si lo hacemos, pero a nosotros mismos.
El poder complementar los opuestos, como dice Trobish. Es estar amando de verdad. El hacerle frente a problemas y situaciones adversas de la vida, eso enriquece al amor.
Con respecto al amor, me acorde de una película, Drácula de Francis Ford Coppola.
Creo que es, sin duda una de las películas de amor más tormentosa que he visto. El revelarse ante todo y perpetuar un sufrimiento en espera de que nuevamente encuentre a su amada. Es algo dramáticamente hermoso.
Sin embargo, no se debe quedar con eso. Buscar al amor que se ha ido, esta en una brecha de un tiempo limitado. Ante el amor se debe actuar y no estar.
“en la vida existen muchos amores, sin embargo es solo uno el verdadero, el que llega tarde o temprano”
Por mi parte, ese amor verdadero ya llego…
Caída
Tu presencia esquiva, reflejando el ayer,
tus palabras mudas, anhelando conocer.
Intento no decirlo, no besarte y no caer,
tu voz se ha vuelto tibia, suave... a ratos dulce.
Al otro lado yo, desafiante y sin miedo,
viviendo de momentos que robé o que soñé.
De pronto... mi Corazón en llamas,
en silencio... es un sueño.
Fueron años alma, húmedos y eternos,
Esperando tu llegada, tu mirada, una palabra.
Hoy ganas la batalla, la guerra y este juego.
Dejas mi corazón en llamas, vivo y sin recuerdos.
Escucho en el silencio, espero no caer,
no decir y no querer.
Ya es tarde y ahora cuento...
1....2....3....4....5....
Cae el silencio...
No hay palabras y no hay encuentro,
sólo mi Corazón en llamas,
intentando no caer.
(Paula García)
(Visiten cartapostal.blogspot.com, habla sobre el amor de una manera muy especial.)
