
Hoy nuevamente me coloco mis anteojos, escucho Silvio y me las doy de intelectual.
Contemplo mis memorias, escucho mis sentimientos y converso con mis recuerdos. Los cuales son perturbadoramente educativos. Sobre todo cuando pasamos por el gran periodo de transición, en el cual tratamos de buscar con grandes ansias y urgencias nuestra propia identidad sobre la pareja. Esa pareja que inconcientemente vamos creando en nuestros pensamientos, rescatando lo mejor de aquella persona que nos deslumbro creyendo que seria por una eternidad. Es ahí donde me detengo y pienso “poco y mas me falta publicar en el diario”
“Se busca señorita de buenos modales, estudios superiores, gran conciencia social, que sea cariñosa, que me acompañe en proyectos y aventuras y que sea una eterna enamorada de la vida y de las cosas que la rodea”
Sin embargo, es utópicamente irreal. Solamente una mera fantasía de mis más extrapolados recuerdos de una relación que se esfumo en el viento y desvaneció como el horizonte en un atardecer.
Durante la transición, afloran las más díscolas y extrañas personalidades. Las cuales son la armadura de la mierda que queda después del quiebre. Aquella coraza que nos transforma en una superpersona y querida por todos. Pero odiados por otros tanto, por que no soportan creer que alguien puede ser mas feliz que tu.
Al pasar el tiempo, esta armadura con su poder sobrenaturalmente mágico, se come toda esa mierda residual de triste recuerdos y falsas promesas, transformando toda esta mezcla de malos recuerdos, en un poderoso abono místico y espiritual. Para que afloren los más sinceros y hermosos sentimientos, dirigidos no a una sola persona, sino, a todos los que nos rodean. Y así poder situarnos nuevamente en la cumbre de la felicidad interna y poder recordar sin hacernos daño. Poder mirar atrás y sacar siempre una enseñanza. Explorar el pasado y poder ir al futuro sin rencor, odio y malos deseos.
La transición, uno de los procesos más duro y hermoso de las personas.
Solamente traspasando el umbral de este gran misterio post amoroso y racional, encontraremos la paz y la sabiduría necesaria para enfrentar lo que nos viene por delante.
Felizmente puedo decir:
4 comentarios:
dificil etapa, pero muy provechosa interiormente, ya que nos hace recapacitar y ver los errores cometidos.... como se dice vulgarmente "a porrazo se aprende" :P
aunque de eso nos damos cuenta cuando ya ha pasado un poco de tiempo :P...
espero que estes muy bien....
cuidate y ahi estamos hablando...
besos...
chauuuuu...
la niña ark jajajaja :P
Hola! =)
Gracias por dejar tu huella en mi blog. ^^
Me gustó mucho lo que escribiste... La verdad, yo también me sentía (siento) en una etapa de transición amorosa.
Pienso en el pasado, en lo que pudo ser, en mis quimeras y en aquellas proyecciones que tenía junto a él.
Yo te entiendo. No puedo negar que la rabia y el rencor se apoderaron de mi ser después de haber terminado con el hombre de mis sueños. En fin, ahora soy su amiga xD!
"Se busca hombre que se apasione por el arte, que respete y valore mis sentimientos, que disfrute escuchar música (en especial a Soda Stereo), que me acompañe en mis locuras, aventuras e ideales; que camine conmigo por parques y lugares lindos de la ciudad, que sea feliz al oír cómo arrecia el mar..."
Ése sería mi aviso de utilidad pública.
Cuídate mucho :)
Saludos! =*
Gracias por visitar mi blog. Tus palabras en este post son inspiradoras, tienen algo de Benedetti.
Estamso leyendonos.
Desde el norte,
Ale
Toda transición dejas enseñanzas....cuál es la tuya?
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